Noche fría y muy lluviosa de viernes, que no impidió la presencia de 23.254 espectadores en las gradas. Antes del encuentro se guardó un respetuoso minuto de silencio en memoria de las víctimas de la reciente tragedia ferroviaria en Córdoba, y también por el que fuera jugador del CD Málaga, fallecido ayer, Manolo Toledano.
Funes realizó un único cambio en su once inicial respecto al de la semana pasada frente al Córdoba CF. Joaquín, por Niño, en el perfil izquierdo del ataque malaguista para un 1-4-3-3 más que reconocible del técnico lojeño.
El Málaga salió dominando la posesión del balón en los primeros compases del juego, ante un conjunto de Ramis más centrado en labores defensivas. El primer tiro a puerta, de Dani Lorenzo en el 12’, lo atajó con seguridad Cantero. Dotor, en el 21’, probó fortuna sin éxito desde la frontal con un chut de zurda.
Dani Lorenzo, de nuevo, apareció en el 23’ con una gran jugada que desembocó en disparo y parada del meta visitante. Curro, en el 26’, protagonizó el primer ataque burgalés con cierto peligro. Poco después de la media hora, un golazo colosal. David Larrubia se zafa de dos adversarios y escorado, casi sin ángulo, la pone en la escuadra (1-0, 33’).
La lluvia dio un ligero respiro por momentos, pero lo que no arreció fue el caudal ofensivo del equipo de Funes. Consecuencia, el segundo. Acción coral que acaba en la derecha, con centro bombeado de Puga que cabecea a la red un certero Chupe (2-0, 38’). Décimo gol liguero del ‘9’ canterano.
Antes del descanso buscó el tercero Chupe, pero paró su remate el cancerbero. El 2-0 reflejó el momento dulce en juego y resultados del MCF en una notable primera mitad.
En la reanudación, los de Ramis amasaron más la posesión de la pelota, si bien el Málaga se mostraba fiable siguiendo su plan de partido. Larrubia, con un clásico slalom marca de la casa, chutó alto en el 54’. Un minuto después, Alfonso Herrero realizó una parada extraordinaria a David G., en la mejor ocasión de los visitantes hasta ese momento.
Funes movió el banquillo en el 71’ con un doble cambio: Rafa y Aaron Ochoa, al campo en lugar de Dotor y Joaquín. El Burgos, con más corazón que fútbol, intentaba reducir diferencias en el marcador en plena recta final del choque. En el 78’, segunda doble sustitución malaguista: Niño y Dorrio, por Chupe y Dani Lorenzo.
Y fue precisamente Adrián Niño quien se sumó a la fiesta de La Rosaleda. El punta roteño perforó las mallas anotando su sexto tanto liguero esta campaña (3-0, 86’). Juanpe suplió a Izan Merino en el 88’ en pleno éxtasis de un público que no paraba de corear a los suyos.
El 3-0 final dio la sexta victoria consecutiva a un Málaga que alcanza los 38 puntos y la 4ª plaza provisional, con los mismos puntos que el segundo y tercer clasificados, en puestos de playoff de ascenso. ¡Vamos, Málaga!