Una de las caras más reconocibles del evento fue y es Cristina Zumaquero, que cumple ya cuatro años presentando la gala junto a su inseparable Basti. “Me he emocionado muchísimo, hemos vivido montañas rusas de emociones y sentimientos. Han quedado momentos para la historia”, comentaba la periodista malagueña, que lució un elegante vestido de tonalidad azul del diseñador de moda de alta costura Jesús Segado.
El humor, el carisma y la solidaridad definen a un actor y cómico malagueño muy especial. Tanto que se llevó el Premio Especial #SiempreFuerte dedicado a la memoria de un buen amigo cuyo espíritu sigue presente. “Es una oportunidad maravillosa para recordar la figura de Pablo Ráez, que yo creo que es uno de nuestros profetas aquí en Málaga”, dijo Dani Rovira, condecorado en numerosas ocasiones en su brillante carrera profesional. “Para mí es uno de los reconocimientos más especiales que he tenido, porque cuando las cosas salen de corazón llegan al corazón”, destacó.
También atendió a los micrófonos de los medios oficiales del Club Cristóbal Ortega, Diputado Provincial de Deporte y Medio Ambiente de la Diputación Provincial de Málaga. “Ha sido una gala muy emocionante, a la altura de Pablo Ráez y el legado que nos dejó. Con esa enseñanza de ser siempre fuerte, de vivir unidos y la esperanza de que todo va a salir bien”, declaró, vinculando su discurso a la actualidad deportiva. “Un día emocionante y bonito, que debe servir al malaguismo. Debemos estar unidos y estar fuertes”, añadió representando al patrocinador principal esta temporada del Málaga Club de Fútbol.
El padre del gran protagonista de cada edición de los premios, un orgulloso Paco Ráez. “El legado es de todos. La sociedad lo ha hecho suyo (a Pablo) y no puedo estar más agradecido al Málaga y a los premios, cada vez más bonitos y emocionantes. Agradecido a la vida por tanto como tengo”, confesó visiblemente emocionado.