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Fundación Málaga CF
La emoción es #SiempreFuerte

Se vivieron momentos muy especiales en los #5PremiosSiempreFuerte. Desde el arranque sorprendente hasta la actuación final de La Mari, pasando por el recuerdo a Antonio Benítez, el aplauso #SiempreFuerte y el cuadro de Pablo Ráez.

Ayer martes 29 de marzo se vivió una nueva tarde inolvidable en la atmósfera mágica que cada año ofrece el Museo Picasso. La quinta edición de los Premios Siempre Fuerte encadenó momentos que hicieron aflorar las emociones entre los asistentes a la gala.

El acto arrancó con un momento inédito. Las comparsas de Er Dito y Alhaurín entonaron las primeras notas de su copla en el trayecto de la zona trasera al escenario, donde cantaron su copla ‘Palabra de Pablo Ráez’.

“El Evangelio de un guerrero inmortal, un Dios tan de carne y hueso”, “un malagueño de gran corazón”, “lo hizo más grande que su inmenso corazón, su legado y valentía”, “monumentos a la vida, cada frase de sus labios”, “un hombre que jamás se ha arrodillado, que pinta soles cuando está más nublado” o “Pablo nuestro, el niño inmortal” fueron algunas de las letras que hicieron que el público rompiera en aplausos por primera vez en la quinta edición de los Premios Siempre Fuerte.

El segundo momento mágico de la tarde fue la primera actuación de La Mari, que hipnotizó a los invitados al evento con su tema ‘Corazón Valiente’ dedicado a Pablo Ráez, “mago, hechicero de la vida”, “superhéroe sin capa de la calle Lobatas”, “tu sonrisa dona vida”.

Se mantuvo la intensidad de la gala en el posterior homenaje a Antonio Benítez, jugador, entrenador y consejero consultivo que este 23 de enero dejaba al malaguismo huérfano de una leyenda ligada a la entidad más de medio siglo. Basti, muy emocionado, calificó “de amor eterno a unos colores” la relación de Benítez y el Málaga CF.

Uno de los pasajes de la gala que siempre levanta más expectación es el descubrimiento del premio. Este año el cuadro ha sido creado por la artista malagueña Lorena Hermoso. La preciosa obra, una imagen de Pablo Ráez basada en su fortaleza física y mental. Dividida en dos partes, una en la que muestra su estilo de vida, en azul, y otra en la que da luz a su energía, en amarillo.

El último momento inolvidable de la ceremonia fue el aplauso #SiempreFuerte, que en esta edición estuvo dedicado a un empleado del Club que ha pasado una situación personal complicada en el último año, reconocida justamente por todo el auditorio.

Unos Premios #SiempreFuerte que año tras año siguen superándose y emocionando.