Un malaguista acérrimo que disfruta de un doble vínculo madre-hijo. Daniel Hermoso tiene la suerte de poder disfrutar de su pasión por los colores blanquiazules con su madre, Ana María.
‘¡Volvemos a casa!’ está demostrando que el retorno a La Rosaleda siempre es especial. Después de más de un año sin poder disfrutar del ambiente del estadio, las emociones están a flor de piel. Este sentimiento se multiplica cuando la devoción por el Málaga CF se vive diariamente.
Daniel es miembro del equipo de Supercapacitad@s del Málaga CF que participa en LaLiga Genuine. En los dos años que lleva en la Escuela de Fútbol de Discapacidad Intelectual, ha demostrado ser un lateral izquierdo con gran golpeo y una persona con una gran predisposición por las distintas actividades que la Fundación MCF realiza por la provincia.
Su ayuda a la Escuela MCF, su colaboración en la venta de la camiseta solidaria contra el Coronavirus en la Tienda MCF, sus más de 10 años de socio y sus visitas frecuentes a la puerta 16 para ver y fotografiarse con los jugadores blanquiazules demuestran que el malaguismo va más allá del fútbol.
Ana María, orgullosa de su hijo, se hizo socia hace tres años para poder acompañar a Daniel en su pasión. Ambos disfrutan de un vínculo que vas más allá de ser madre e hijo, y este lunes retomarán sus especiales visitas a La Rosaleda.