Emotivo, sentido y precioso. Así ha sido el homenaje tributado a Antonio Fernández Benítez y Abdullah Ben Barek, esta mañana en el campo de Roma Luz, por parte de cuatro conjuntos representativos de 'La Base' del Málaga Club de Fútbol, a la sazón los tres
Benítez y Ben Barek, actualmente coordinadores de la cantera blanquiazul, recibieron sendas placas conmemorativas por sus longevas y brillantes trayectorias como pilares básicos del fútbol base en el club de Martiricos.
En lo deportivo, se jugó un cuadrangular con partidos de 45 minutos en el que se impuso con claridad el División de Honor de Rafa Fernández. No faltaron regalos y obsequios, así como un ágape, en agradecimiento al cuadro de la barriada de La Luz por ceder sus instalaciones para un más que merecido homenaje a dos mitos vivientes del malaguismo. En ese aspecto Andrés Berrocal, técnico del San Félix, coadyuvó sobremanera para que se viviera un día inolvidable. Un centenar de personas, en una matinal nublada, estuvo presente en las gradas del campo malagueño.
Alrededor de las 11:00 horas, una vez finalizó el primer encuentro de la jornada, con victoria del División de Honor juvenil ante el San Félix de Preferente juvenil (4-0), se llevó a cabo el acto de homenaje para Antonio Benítez y Ben Barek, con el delegado del Málaga B Juan Alcaide ejerciendo como maestro de ceremonias. "Yo no sabía nada, esto me ha sorprendido mucho", declaraba un feliz Ben Barek, siempre al lado de un sereno Benítez. Paco García, delegado del División de Honor, entregó su placa a Benítez; el delegado del Liga Nacional juvenil, Sebastián Moreno, hizo lo propio con Ben Barek. Antonio dedicó unas sentidas palabras a los jugadores y técnicos de los cuatro conjuntos canteranos mencionados.
Poco antes, el speaker del evento repasó la vasta trayectoria de ambos. Del marroquí se destacó su llegada al C. D. Málaga en 1958, procedente del Granada. Su permanencia en el club diez años, rechazando incluso una oferta del Atlético de Madrid. Su carrera futbolística terminó en 1978, para luego entrenar al Atlético Malagueño y al Club Deportivo Málaga. Pero, ante todo, se remarcó su gran valor como persona. Sobre el alicantino (que en esos momentos no levantó la mirada del suelo sensiblemente emocionado), se hizo referencia a su paso como jugador por juvenil, filial y primer equipo del extinto Málaga. Y también sus numerosos récords como técnico del C. D. Málaga, recordando míticas goleadas como aquel 8-0 al Deportivo. Si bien, en lo que más hincapié se hizo fue en su trato excepcional a la cantera.
"Media vida, o más" se dijo, respecto a su estancia en la entidad de la Costa del Sol. José Hurtado Madrona, ex jugador malaguista y pupilo de Benítez en su día, estuvo presente -su hijo José milita en el Liga Nacional- y bromeó respecto al mucho tiempo que llevaría repasar la trayectoria de Antonio. "No les queda nada, todavía", dijo bromeando en plena alocución.
No le faltó protagonismo al apartado deportivo. Tras el referido y contundente triunfo del primer equipo juvenil contra el San Félix, en la segunda semifinal hubo más emoción. El resultado, 1-1 entre el Liga Nacional de Juan Azuaga y el Cadete Autonómico de José Antonio Mateo. En los penaltis, victoria para los mayores entrenados por el 'Pitufo'. El tercer y cuarto puesto se jugó entre el San Félix de Berrocal y el flamante campeón de Andalucía cadete, con triunfo de los primeros (3-1). En la gran final el División de Honor refrendó su superioridad, derrotando ampliamente al Liga Nacional (3-0).
No faltaron a la cita muchas de las perlas de la fructífera cantera del Club, caso de los Cala, Toni, Juanmi y compañía. 'Joyas' que cultivan, entre otros muchos preparadores y adiestradores, dos tótem emblemáticos del pasado C. D. Málaga y del actual Málaga Club de Fútbol: Don Antonio Fernández Benítez y Don Abdullah Ben Barek.