La ‘novena’, otro sueño hecho realidad
MCFTV te trae los ‘highlights’ del emotivo evento de la Fundación MCF, que anualmente revive el legado de Pablo Ráez, celebrado ayer en el Cine Albéniz.
Un año más los premios ‘Siempre Fuerte’ volvieron a latir con un propósito que va mucho más allá de lo cultural: celebrar la vida, la solidaridad y la huella que dejan quienes luchan y aman con fuerza, como Pablo Ráez. Un encuentro cargado de emoción, memoria y compromiso.
Desde el inicio, la emoción estuvo presente para una causa que trasciende cualquier ámbito. La gala, hilada con sensibilidad, tuvo como eje constante el recuerdo de Pablo Ráez, cuya historia sigue inspirando cada gesto, cada palabra y cada aplauso.
El ambiente se envolvió con el fondo musical de Antoñito Molina, que puso alma a cada instante, y alcanzó uno de sus puntos más especiales con la actuación de la bailaora Sara Sánchez, que emocionó al público con una interpretación llena de verdad.
Uno de los momentos más conmovedores llegó con la emoción de Basti al recibir su pin de oro, un reconocimiento que desbordó sinceridad y humanidad. Y, como ya es tradición, el Aplauso ‘Siempre Fuerte’ resonó como símbolo de cariño colectivo dirigido a Victoria Esperanza.
La gala también rindió homenaje a quienes construyen esperanza desde lo cotidiano. Los premiados reflejaron el compromiso silencioso, pero firme, de tantas personas que trabajan por un mundo mejor. Mención especial para Mari Roldán, artista de la obra de 2026, cuya creación supo capturar la esencia de todo lo vivido.
Más que un evento, fue un recordatorio. Una invitación a no olvidar lo esencial que representó como nadie Pablo Ráez. Porque, como dice la canción de Antoñito Molina, “ya que estamos de paso, dejemos huellas bonitas”.