El Málaga CF recibió al Real Madrid Castilla este sábado, 21 de octubre, en la jornada 9 de la Primera Federación en una Rosaleda con 25.561 espectadores que crearon una atmósfera mágica.
Pellicer dispuso el siguiente once sobre el verde: A. Herrero; Jokin, Nelson, Einar, Dani Sánchez; Genaro, Manu Molina, Larrubia, Kevin; Dioni y Roberto.
Los locales comandaron en la primera parte y buscaron con insistencia llegar con peligro al área contraria. Ya avisaron en el 5’, cuando una espectacular asistencia de Larrubia desde el flanco derecho a pie cambiado llegó a la cabeza de Genaro que remataba franco en el punto de penalti. Le imprimió potencia al cuero, que desafortunadamente salió por encima del larguero a escasos centímetros.
Pocos minutos más tarde, Jokin acomodó una brillante apertura de Manu Molina y centró con la zurda al epicentro del área, pero ningún blanquiazul llegó con opción de disparo a su encuentro.
Genaro se sacó un centro chut sin apenas ángulo en el 29’ de nuevo en banda derecha. El guardameta visitante -Cañizares- logró despejar el cuero que cayó en el radar de Roberto; el delantero se inventó una espectacular chilena que volvió a ser escupida por el arquero.
Larrubia y Kevin volvieron a intentarlo antes del descanso. El 10 disparó desde la frontal tras una gran jugada personal, pero el intento salió por alto. El extremo remató en el punto de penalti un ensayado córner botado por Manu Molina. Libre de marca, Kevin disparó en el punto de penalti; pero su duro y seco remate limó por fuera la cepa del poste. Con el 0-0 se llegó al descanso.
Tras la reanudación, los blanquiazules quisieron continuar con el mismo guion de partido y, espoleados por el increíble ambiente generado por la afición, saltaron al verde con clara vocación ofensiva.
El filial madridista también dispuso de ocasiones, pero un entonado Alfonso Herrero despejó con unos reflejos impresionantes dos disparos consecutivos a quemarropa en el 62’.
Ambas escuadras intercambiaron aproximaciones; en los últimos instantes, los locales se volcaron en ataque para tratar de perforar portería contraria, pero la zaga visitante no dio opción. Los tres pitidos del colegiado decretaron el reparto definitivo de puntos con el 0-0 inicial instaurado en el electrónico.