Los recuerdos y las vivencias que se han llevado consigo los primeros participantes del primer Campus en la historia del Málaga Club de Fútbol han sido muchos. Durante siete días han convivido con otros chavales de su edad, los más pequeños han aprendido
Además, contaron con la visita sorpresa de Joaquín, uno de los nuevos jugadores blanquiazules que les visitó en la Residencia Andalucía, tras ser presentado oficialmente en La Rosaleda; y vivieron una experiencia inolvidable junto con sus padres y familiares en el acto de Clausura cuando pudieron vivir los que sienten los jugadores malaguistas a los que admiran cuando saltan al terreno de juego en cada partido.
Los entrenadores y personal de este primer Turno del Summer Camp apenas ha podido descansar unas horas antes de ponerse ya a trabajar en el segundo turno que daba comienzo ayer en las instalaciones de la Federación malagueña, pero gracias a la familia coineña Urbaneja Ruiz, propietaria de la panadería artesana “El Pan de la Curruca” que les regaló un pan conmemorativo y una cesta llena con sus exquisitos productos, pudieron recuperar fuerzas rápidamente.